LAS IGLESIAS DE CRISTO
¿Quiénes somos?
Somos un grupo de personas identificados y comprometidos con la palabra de Dios, y seguir las enseñanza de Cristo, a quien confesamos como nuestro Salvador y Señor, el Hijo de Dios. Formamos parate del gran cuerpo espiritual universal de Cristo, y demás abrazamos el evangelio de Cristo, con la cual estamos comprometidos de anunciarlo por todo el mundo.
Somos además, gente de todas las edades y de todos los estratos sociales viviendo en un ambiente de amistad y armonía, en nuestra comunidad no existe ninguna barrera social ni económica que nos separe, más bien nos une el vínculo del amor (Efeisos 4.1-10). Estamos comprometidos en vivir y proclamar los valores espirituales revelados en la Biblia. No somos perfectos, pero aspiramos hacia esa meta (Colosenses 3.10-12).
Los miembros de las Iglesias de Cristo.
Para ser miembros de la iglesia fue necesario comprender el plan de salvación, a decir que Dios nos ama y quiere que todos seamos salvos (Juan 3.16; 1 Timoteo 2.4), ese amor ha sido demostrado con la muerte de Cristo en la cruz (Romanos 5.8), pues él murió por nosotros. Los que conformamos la iglesia de Cristo hemos seguido los siguientes pasos para ser salvos y llegar a ser hijos de Dios:
- Hemos creído en el evangelio, la buenas nuevas de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo (Marcos 16.16; 1 Corintios 15.1-4).
- Hemos entendido que somos pecadores y nos hemos arrepentido de todos nuestros pecados para volvernos a Dios (Hechos 2.38; 17.30).
- Hemos confesado nuestra fe en Cristo, el Hijo de Dios y el Señor de nuestras vidas (Hechos 8.37, Romanos 10.9-10).
- Y, nos hemos bautizado en agua por inmersión para el perdón de pecados y recibimos el don del Espíritu Santo (Hechos 2.38; 41; Gálatas 3.27).
- Ahora, procuramos cada día perseverar fieles a Cristo y en la sana doctrina del Nuevo Testamento (Apocalipsis 2.10; 2 Timoteo 1.13, 14; 2.15).
Ahora usted puede conocernos como Cristianos, porque estamos identificados con el nombre de Cristo, y cada uno de nosotros está dispuesto a sufrir por su causa (Hechos 11.26; 1 Pedro 4.16). Somos Hijos de Dios, porque hemos nacido de Dios, y somos gente de todas las edades y todos los estratos sociales, donde no existe ninguna barrera social ni racial que nos separe (1 Juan 3.1-2). Somos Discípulos, porque estamos comprometidos a vivir de acuerdo con las enseñanzas de Jesús y con la visión de hacer discípulos de todas las naciones (Hechos 6.1, 7; Mateo 28.19)
El liderazgo en la Iglesia de Cristo.
Las iglesias (congregaciones) locales están dirigidas por hombres fieles, espirituales y preparados, los cuales son los ancianos (pastores u obispos) quienes han sido elegidos para guiar, dirigir, edificar y apacentar la iglesia del Señor, habiendo cumplido los requisitos bíblicos para ejercer esta función (1 Timoteo 3.1-7; Tito 1.5-8). Cada iglesia es libre y autónoma en asuntos de trabajo, administración, misión y gobernada por ancianos y diáconos. Sin embargo, las congregaciones locales hacemos trabajos conjuntos como obras evangelísticas, educativas y benévolas para el bien común de la iglesia y la comunidad.
La adoración a Dios en la Iglesia de Cristo.
Al visitarnos usted observará que nuestro culto de adoración a Dios es sencilla y conforme a las instrucciones del Nuevo Testamento (Juan 4.24).
- Oramos a Dios en el nombre de Jesús (Hechos 2.42).
- Cantamos alabanzas espirituales a Dios (Hechos 2.47; Colosenses 3.16).
- Tomamos la Cena del Señor en memoria de Cristo, siendo los elementos el pan sin levadura y el fruto de la vid (Hechos 2.42; 20.7; 1 Corintios 11.23-26).
- Predicamos la Palabra de Dios para edificar, exhortar, y consolar a los oyentes (Hechos 2.42; 1 Corintios 14.3; 1 Timoteo 3.15).
- Recogemos la ofrenda espontánea y voluntaria cada primer día de la semana (1 Corintios 16.1-2; 2 Corintios 9.7).
La Misión de las Iglesias de Cristo.
Cristo tiene toda autoridad en el cielo y en la tierra, y nos ha dado mandatos específicos, las cuales deben ser obedecidas.
- Misión Imperativa. La primera misión de la iglesia de todos los siglos es predicar el evangelio de Cristo en toda su pureza y sencillez a todas las naciones bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo para perdón de pecados a todos aquellos que creen, se arrepienten y confiesan su fe en Cristo. (Mateo 28.19; Marcos 16.15, Hechos 2.38.
- Misión Cualitativa. La segunda misión de la iglesia es edificar a los cristianos enseñando la Biblia como la única y suficiente fuente de fe y práctica, capacitándolos para la obra del ministerio y la edificación del cuerpo de Cristo. (Juan 5.39; Hechos 2.42; 2 Timoteo 3.16-17).
- Misión Lítúrgica. La tercera misión de la iglesia es adorar a Dios en espíritu y verdad conforme al modelo bíblico del Nuevo Testamento, cantando himnos espirituales, orando a Dios en el nombre de Cristo, conmemorando la Cena del Señor cada domingo, ofrendando para la obra de la Señor. (Juan 4.23-24; Romanos 12.1).
- Misión Social. La cuarta misión de la iglesia es ser una familia generosa, benevolente y compasiva. La iglesia tiene el deber de ayudar a todos aquellos que sufren, ya sean pobres, desvalidos, enfermos o abandonados conforme a sus necesidades morales, espirituales y materiales, priorizando la familia de la fe (2 Corintios 8; Gálatas 6.9-10).
La iglesia es una organización espiritual, son sus fines predicar, edificar, exhortar y ayudar a los hombres que vuelvan a la comunión con Dios. La iglesia de Cristo no es una organización política ni social; sin embargo, cumple una labor espiritual y social desinteresadas.