La Identidad histórica de la iglesia en el primer siglo
La historia eclesiástica comienza desde la fundación de la iglesia de en el primer siglo en la ciudad de Jerusalén (Hechos 2), la iglesia fue fundada por Cristo mismo en el año 33 d.C., y desde el comienzo la iglesia ha sufrido el ataque del enemigo. Los enemigos de la iglesia trataban de dar nombres denigrantes a los creyentes (Hechos 24.5). Sin embargo, la mejor descripción de identidad de un seguidor de Cristo es el de cristiano (Hechos 11.26), lo que indica una identidad distintiva e individual, aunque no un nombre oficial de la iglesia. la iglesia de Cristo del primer siglo vivió en el contexto crítico de su historia. Pues desde sus comienzos ha sufrido persecuciones  de los religiosos y políticos de esa época.

La Identidad histórica de la iglesia en la edad media
El Edicto de Tolerancia (311 D.C.) contrajo el fin de la persecución oficial por parte  del imperio romano. El Emperador Constantino había visto una virtud en los cristianos que no poseían los soldados romanos: ¡la voluntad de morir de buena gana por sus convicciones! Posteriormente la iglesia comenzó a perder su identidad porque comenzó a organizarse a la semejanza del imperio romano, con una sede central, distritos mayores y, finalmente, la congregación local, o “parroquia”. Con la nueva organización vino una nueva manera de llevar la reunión eclesiástica. Durante esta edad la iglesia ha sido marginada históricamente por el poder religioso imperante. Con la caída del imperio romano, la iglesia Católica se fortalece e inicia una nueva época de dominio político religioso. En esta época surgieron muchos líderes religiosos que favorecieron el crecimiento dogmático de la iglesia católica, pero también surgen hombres que se oponían al sistema católico romano.

La Identidad histórica de la iglesia en la edad moderna
Antes del inicio de este periodo de la histórica eclesiástica surgen muchos reformadores o grupos que buscaban la sencillez de la enseñanza bíblica. De estos se pueden recordar a manera de ejemplo a “Los Albingenses de Francia”, “Los Valdenses” (organizada 1170), “John Wycliffe” de Inglaterra (traductor del Nuevo Testamento en 1384), Juan Huss (martirizado en 1455), muchos otros. La edad moderna de la historia del cristianismo empieza con la reforma protestante iniciada por Martín Lucero, quien se convirtió en uno de los personajes más importantes del mundo protestante. La reforma de Lucero fue el inicio del desarrollo de las divisiones religiosas más que cambios convertidas en denominaciones evangélicas. Durante este período también surgió un grupo de hombres que encontraron la necesidad de volver al patrón de las enseñanzas del Nuevo Testamento abandonando las ideas denominacionales para ser parte de la verdadera Iglesia de Cristo que no había sido destruida. Este grupo de hombres nunca iniciaron una nueva iglesia o trataron de resucitar una iglesia muerta (como enseñan los mormones), sino que volvieron a la verdadera iglesia que jamás había sido destruida por las fuerzas humanas malignas (Mateo 16.18; Daniel 2.44). El reino de Cristo es indestructible y nunca habrá hombre o sistema alguno que pueda destruir completamente la iglesia de Cristo.

La Identidad de la iglesia en la actualidad
La iglesia de Cristo en Perú tuvo su comienzo el 6 de junio de 1961, con la llegada del misionero Evert Pickartz de Ozar, Arkanzas. Sin embargo, paralelamente han existido en diversas partes del Perú donde grupos de hombres que han buscado volver a las prácticas de la iglesia del Nuevo Testamento. Estos hombres han estado en diversos grupos denominacionales, que cada vez se apartaban de las sanas enseñanzas de la Biblia, e incluian en sus prácticas doctrinas y prácticas contrarias a la eñsenanza bíblica. Hoy en este siglo veinteuno, las enseñanzas puras y sencillas estan llegando a muchos corazones dispuestos a obedecer a Cristo. Muchos hombres y mujeres están dejando a las diferentes denominaciones para abrazar la iglesia que Cristo desea.

El desafío actual de la iglesia de Cristo es seguir predicando el evangelio y enseñando a los cristianos la palabra de Dios. Como una nueva generación de mensajeros del Señor debemos seguir respetando la oración del Señor y el imperativo apostólico. Deseamos ser consecuentes en:

  • Predicar y enseñar la esencia del evangelio (1 Corintios 15.1-6)
  • Predicar y enseñar el mismo plan de salvación de fe, arrepentimiento, confesión de fe, bautismo y fidelidad.
  • Predicar y enseñar la Biblia como la única y suficiente autoridad para guiar la fe y conducta de los cristianos (2 Timoteo 3.16-17).
  • Predicar y enseñar que Jesucristo es el único y suficiente Salvador y Señor (Hechos 4.12; Efesios4.3-6).
  • Rechazando nombres denominacionales y extra-bíblicos con el deseo sincero y profundo de ser cristianos y nada más.
  • Adoptar una actitud positiva para predicar la sana doctrina del Nuevo Testamento.
  • Promover el principio práctico de: “en lo esencial, Unidad; en cuestiones de opinión, Libertad; y en todas las cosas, Amor.

Invitamos a hombres y mujeres a volver a las claras y sencillas enseñanzas de la Biblia acerca de la Iglesia. No se conforme con decir "soy sincero" o "yo creo en Dios a mi manera" n tampoco diga "yo adoro a Dios a mi manera". Nadie puede adorar a su manera. Todo lo que lo que digamos o hagamos debemos hacerlo conforme a su voluntad, es decir, a la manera que él desea que hagamos.
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